Calma


Solían abrazarse después de la tempestad de sus encuentros, hasta que un día, sin saber la razón, dejaron de hacerlo. 
De espaldas el uno al otro, la calma dejó de ser lo que era. 
Y la tempestad, también.

39 palabras

Niño interior

¿Ése soy yo? Preguntó el anciano, al no reconocer su imagen en el espejo. Claro, papá, le respondió absurdamente una mujer demasiado mayor para ser su hija.

29 palabras

7 vidas


Envidiosos, los gatos iban por libre, independientes de aquellos seres capaces de empezar de nuevo cada día.

19 palabras

Relevo


Pasaban los años, y el sonido del patio del recreo seguía siendo exactamente el mismo.

16 palabras

Patología

La locura fue el último síntoma de su incapacidad para olvidar los recuerdos.
 
14 palabras